¿Conoces el origen del bolso que usamos en la actualidad?

Este complemento es imprescindible hoy en día en el look de cualquier mujer y en los últimos años también en el del hombre, pero ¿te has parado a pensar el origen de esta pieza de nuestro atuendo?, ¿cuán era su utilidad inicial?, y sobre todo ¿cómo ha evolucionado hasta llegar a nuestros días?. Esta historia es tan interesante que debe ser contada!

Los primeros indicios que encontramos de una especie de bolso se remontan al antiguo Egipto, donde se han encontrado jeroglíficos que muestran figuras masculinas con una bolsa atada a la cintura. Debemos recordar que eran los hombres los encargados de la exploración y conseguir alimentos, por lo que seguramente se utilizaba para llevar las semillas en las plantaciones, las presas que cazaban. 

En la antigua Grecia también cuentan que los asirios llevaban los sellos de la firma en un estuche abolsado colgado de la cintura. Cuando por aquel tiempo se extendió el uso de la moneda, se inventó la bolsa de cuello anudado, según el historiador griego Herodoto (siglo V a.c.).

También en la antigua Roma mujeres, hombres e incluso niños portaban sus efectos personales en esas bolsas. Las personas de escasos recursos usaban como bolso un retal de tela vieja e improvisaban un hatillo que anudaban a la muñeca o colgaban del cuello. Recordemos que hasta el siglo XVI, las prendas de vestir no llevaban bolsillo y era preciso paliar aquella falta.

Los bolsos en la antiguedad
Los bolsos de la Edad Media

En esta época se elaboraban de piel principalmente, aunque los poderosos contaban con bolsos de tela bordados, enriquecidos con perlas, oro, cintas y pasamanería. Mientras más bordados tenía, se entendía que mejor era su estatus social. Se cerraban con dos cordones cuyos cabos pendían de la boca de la bolsa y se abrían por medio de otro, con el que se colgaba de la cintura.

La moda isabelina

Entrado el S.XVI, llegó la moda isabelina, y toda clase de excentricidades. Los bolsos se llenaron de adornos, dijes y detalles que hacían de él una pequeña obra de arte. También las mujeres de clase, comenzaron a esconder su bolso entre los pliegues de las faldas, lo que se cree pudo ser la primera aparición del bolsillo. Se hizo famoso el bolso misterio, cuyo interior tenía compartimentos secretos para guardar joyas, monedas, perfumes, una hoja de laurel, e incluso un diente de ajo que junto al peine y el espejo constituían el ajuar de un bolso de señora de la época.

Museo del BolsoEl bolso de hoy en día

A partir del s.XVIII la moda se simplificó: se redujo la cantidad de tela y se adoptó una moda de silueta más simple. Ya era imposible ocultar las pertenencias en el escote o entre los ropajes. Estos bolsos se elaboraban en tela y podían ser bordados o muy decorados; a mayor cantidad de adornos mayor estatus social. De hecho, era condición indispensable en el look de toda mujer para poder ser considerada para el matrimonio.

A principios del siglo XIX los bolsos eran decorados con diferentes temáticas inspirados en la escultura, la literatura, la historia, elementos de flora y fauna o en pinturas famosas. Todos ellos fueron muy codiciados entre 1820 y 1860. Se comienzan a ver los marcos que podían ser de acero, plata u oro y con piedras preciosas engastadas, que fabricaban diligentemente los orfebres. 

Bolsos en museos

A partir de entonces, el bolso ha sido un atuendo cuya forma y diseño ha ido variando de acuerdo a las necesidades de la mujer y a merced de la moda del momento. En aquel momento, las damas ya no podían pasar por alto la comodidad de llevar con ellas el abanico, el perfume o los polvos para retocarse. Las necesidades del hombre, en cambio, eran distintas y comenzaron a utilizar únicamente el bolsillo para llevar dinero.

Con la industrialización todas las necesidades de la sociedad volvieron a cambiar y con la aparición del tren, surgió también el equipaje de mano. Años más tarde, en la década de los 20 apareció el “sobre” o  “clutch” toda una joya entre las estrellas de cine. En la década de los 60 el movimiento hippie tuvo un papel importante al poner de moda los bolsos grandes, coloridos y cómodos, muy característicos del estilo boho chic, cuando su principal intención era dejar las manos libres y llevarlo al hombro. 

Y así fue cómo llegamos al bolso de nuestra época, en donde seguimos usándolo para llevar nuestros objetos necesarios cuando estamos fuera de casa. También en muchos casos, continúa siendo símbolo de estatus, con auténticas piezas de coleccionista con precios a veces incomprensibles si los comparamos con los bolsos de la antigüedad con piedras preciosas y metales nobles.

Si te interesa ver ejemplares de aquellos bolsos históricos, puedes visitar los museos del bolso, te dejo aquí algunas de sus páginas web:

Dejar un comentario

Por favor tenga en cuenta que los comentarios deben ser aprobados antes de ser publicados